El Tapeo en Melilla


En la gastronomía melillense se juntan las costumbres del litoral norteafricano con otras que son muy similares a las propias de Andalucía.

Los habitantes de Melilla también se caracterizan por dos gustos que confluyen: la propensión al callejeo y el interés por probar nuevos sabores. Por suerte existen las tabernas y bares de la capital, bien provistos de aperitivos y de tapas.

Junto a los bocadillos variados y los montaditos de rigor también ofrecen a la clientela exquisiteces gastronómicas como los riñones a la plancha y el pastel de pescado. De la cocina Bereber destacan los pinchos morunos cuyo adobo se prepara con cebolla, cilantro, perejil, pimienta molida, pimentón, comino, azafrán y aceite. Este plato suele dejarse reposando una hora para después pasarlos a asar al carbón.

Una de las delicias más apreciadas de esta influencia es el cuscús dulce al que se le añaden pasas, nueces, canela, almendra y azúcar. Todo un placer para el gusto de aquellos a quienes les gusta probar alimentos diferentes. Otra modalidad de cuscús es el de verdura con carne.

El pollo a la moruna también se prepara con mucha frecuencia en los restaurantes melillenses. Este plato se elabora con cebolla, tomates, pollo, ajo, especias morunas, cilantro, perejil, pasas, ciruelas, aceitunas, almendras y huevo duro.

Y por último en lo referente a las recetas bereberes debemos citar la pastela que es una especie de empanada de pollo que está espolvoreada con azúcar glasé y canela.

Calles donde tapear


Tapas, entrantes y aperitivos

Brocheta de rape.
Pastel de pescado.
Riñones a la plancha.
Tortilla de colores hebrea.


Melilla nos ofrece especialidades de pescado (chanquetes, boquerones, calamares, sardinas, anchoas con salmuera...), marisco (langostas, cigalas, gambas o langostinos de la Mar Chica) y moluscos (mejillones, almejas...) fritos. En esta ciudad también se preparan otros alimentos como el cus-cus y el típico pincho melillense acompañado del té de hierbabuena.
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